¿Puede la inteligencia artificial llegar a los medios de América Latina?

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Black Mirror es una serie distópica. En la descripción oficial de la serie dice: “Antología de ciencia ficción dominada por el extrañamiento y la inminencia del futuro, donde la tecnología más avanzada choca contra los instintos más oscuros”.

Tal vez el episodio más perturbador y aclamado es San Junípero . Se trata de una pareja de chicas que encuentra el amor en una realidad virtual ambientada en el pasado. La conciencia de las dos mujeres se traslada a un pueblo denominado como el nombre del capítulo.

Las personas pueden conectarse a esa realidad virtual e incluso morir (o vivir) ahí por la eternidad. Todo esto ocurre en un futuro cercano, a menos de 20 años.

San Junípero ganó en el 2017 dos premios Emmy y aumentó la fama de Black Mirror y en muchos espacios se empezó a debatir sobre los alcances de la realidad virtual y la inteligencia artificial.

La serie de Netflix juega con el espectador al punto que hace que se cuestione sobre cómo puede mezclarse la mente humana y la tecnología. Black Mirror regularmente concluye que todo será una distopía.

 

La política china sobre la inteligencia artificial

A diferencia del universo de Black Mirror, en el mundo real ya existe la realidad virtual y la inteligencia artificial (IA). En este 2018, la agencia china de noticias Xinhua presentó a un anchor de TV creado con inteligencia artificial.

El noviembre del 2018 funcionarios de Xinhua detallaron a un grupo de periodista de América Latina cómo opera su invento. “La inteligencia artificial es una estratégica del desarrollo nacional y una visión nueva para la humanidad”, aseguró Chen Kaixing, director del Centro de Nuevos Medios de Xinhua.

La afirmación fue hecha durante el Foro de Medios de Comunicación de China y América Latina y Caribe a mediados de noviembre. En su ponencia también adelantó que la inteligencia artificial es una política del Gobierno chino.

La intención se notaba en los discursos chinos en el foro. Muchos de los anuncios se centraban en el desarrollo de la IA. Para ellos, el que profundice en este campo tendrá ventaja sobre los demás.

¿Qué hace la inteligencia artificial en los medios?

“La IA puede solucionar la planificación a largo plazo”, explica Kaixing . Y lista una serie de ventajas que han encontrado en la agencia de noticias:

  1. Búsqueda rápida de datos para captar materiales, incluidos videos cortos.
  2. Producción de videos cortos.
  3. Producción de animaciones de manera acelerada.

El punto cumbre es el desarrollo de un presentador operado por la inteligencia artificial robótica.

El anchor recibe datos y puede presentar noticias sin necesidad de parar. La imagen gráfica es muy similar a la de una persona real. De hecho, el robot asimila los gestos del presentador real, los acumula en banco de gestos y los reproduce al punto que el humano no podría diferenciar a simple vista entre el robot y el presentador real.

Las reacciones a la inteligencia artificial

China está dispuesta a compartir con América Latina sus aprendizajes en IA. Mientras eso llega, en este lado del planeta se reflexiona al respecto.

Marcelo Cantelmi es editor jefe de Clarín de Argentina. Tras escuchar cómo los chinos han desarrollado la inteligencia artificial dijo: “es muy bueno que el robot se preocupe del breaking news para que la Redacción se ocupe de los temas profundos”.

Jorge Rosales, secretario de Redacción de La Nación de Argentina, adelantó que ellos también utilizarán inteligencia artificial.

Pero no todos creen que el proceso sea tan inmediato. Andrea Miranda, editora general de El Debate, de Sinaloa (México), cree que la llegada de este tipo de tecnología tardará en arribar a Latinoamérica.

Además, recalcó que de este lado del planeta la gente aún confía más en las personas (que en un robot). A ello se suma que un robot -insistió Miranda- no podría, por ejemplo, hacer una crónica de un partido de fútbol.

El problema que existe en la región también involucra a la conectividad. Fernando Pedrosa, del grupo de Estudio de Asia y América Latina de la Universidad de Buenos Aires, concuerda que la aplicación de esa tecnología puede tardar en América Latina porque la conectividad. “Hoy mismo tenemos problemas en Argentina, salimos de la capital y a 10 km ya tenemos problemas con los teléfonos celulares”.

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