El boxeador que dio la mano a Muhammad Ali

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Su rostro, producto de varias contiendas, denota la actividad boxística recorrida durante su juventud, en especial sus cejas y pómulos.

Luis Buitrón, conocido en el mundo de este deporte como ‘La Cobra’, se acaricia el mentón con los dedos. Luce tranquilo, recio.

El ‘golpe’ más fuerte que recibió, según él, fue a pocos días de cumplir 32 años. Su encuentro con Muhammad Ali sucedió un 17 de diciembre de 1994, antes de su pelea ante el estadounidense Julian Jackson en el coliseo Rumiñahui de Quito.

“Recuerdo que el excampeón estaba sentado en una de las sillas de ringside. Uno de los promotores me llamó para que saludara a Muhammad. Fui, le di la mano, no me dijo nada”, destaca.

La ‘Cobra’ señaló que el excampeón mundial al estrechar su mano le sonrió, pero su enfermedad de Parkinson le impedía hablar. Lamentó no haberse tomado una foto con él ese día.

Aquel momento, que duró 30 segundos, los esperó desde los 12 años. El gigante de ébano que vio por televisión estaba delante suyo.

Cuando era pequeño vio en la televisión del señor Veloz, el vecino que tenía la tienda más cercana a su casa, pelear a Cassius Clay, nombre original de Ali.

El rival con el que peleaba no lo recuerda, pero esa noche el señor Veloz estaba de buen humor, por eso permitió que él y otros chicos entraran a la tienda a ver el combate.

Esa primera imagen en blanco y negro se quedó en su mente. En ese momento nunca pensó que él también incursionaría en el mundo de los puños.

Velocidad y habilidad de la Cobra

Buitrón se distinguió en el boxeo por su velocidad y habilidad para esquivar los golpes. De corta estatura (1,62 cm), pero con el corazón de un gran campeón, ‘La Cobra’ refleja en su cara que el tiempo no han pasado en vano (55 años).

“Recuerdo que en mis inicios como profesional disputé un combate ante el Hurlén Villarreal, en la Plaza de Toros de Iñaquito, en Quito, fue un combate muy duro, pero al tercer round lo vencí por KO, con un golpe inolvidable que lo dejé tendido”, señala.

 

Luis Buitrón en su entrenamiento en el parque La Carolina de Quito. Foto: twitter Carlos Vera


Su sobrenombre de ‘Cobra’ lo adoptó debido a su habilidad en el cuadrilátero. “Yo era muy sagaz y rápido en el ring, al boxeador que me lo traían no lo dejaba hasta que caiga en la lona. Por este motivo mis seguidores me pusieron ese alias”.

A nivel amateur, obtuvo dos medallas de bronce en torneos sudamericanos. Disputó cerca de 300 peleas. Después de 10 años se hizo profesional.

Como profesional Buitrón era uno de los mejores boxeadores de la época: muy valiente, técnico, aguerrido, no miraba la condición de su rival. Pero esa garra ahora la transmite a sus pupilos que entrenan bajo su dirección.

Prepara nuevas figuras

‘La Cobra’ abrió sus puertas para entrenar a hombres y mujeres de toda edad luego de retirarse del boxeo profesional.

“Es complicado una vez que dejas de estar activo y no puedes hacer combates para ganar dinero. Tuve que buscar una manera de subsistir”, destacó.

Recalca que los conocimientos impartidos a sus pupilos sirven para que, además de practicar este deporte, puedan utilizarlos para protegerse en un ambiente difícil.

Su espacio de entrenamiento está en el parque La Carolina (Cruz del Papa). Son dos horas de pura adrenalina. (D)

 

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