Quito hace gala a su nombre: 'Luz de América'

K2_JuePM-05E_Agosto-0500RAgoPM-05_0C4

La 'Fiesta de la Luz' se realiza en la capital. La gente llena las calles del Centro Histórico, mientras el show en las iglesias deja sin palabras.

Un cielo estrellado. Poco viento. La Plaza Grande repleta. Como hace 209 años, Quito volvió a ser gala de su nombre: 'Luz de América'.

En la fachada de la Catedral empezaron a aparecer distintas imágenes. Surgían los colores amarillo, azul, naranja, verde. Luego, rostros de figuras preincaicas. También el frente de  edificios con varias ventanas.

Lee también: ¿Cuánto tiempo dura el recorrido de la 'Fiesta de la Luz'?

Cayó la lluvia, pero no del cielo. El ruido que se oía, como gotas, provenía de la cúpula de la iglesia. La llovizna simulada en las paredes no se detenía. Entonces el acto llegó a su fin. Se acabó la obra. Comenzaron los aplausos.

Esta fue la primera de las tres exhibiciones en formato mapping que se presentan en Quito por motivo de la ‘Fiesta de la Luz’. Las paredes de la Catedral, la iglesia de San Francisco y la iglesia de Santo Domingo se iluminarán hasta el 12 de agosto.

La imponente Iglesia de San Francisco

Parece que no hay calles. Todo lo que se ve son cabezas. Un río de gente navega por el interior del Centro Histórico. Todos en diferentes direcciones, hacia las 18 atracciones para visitar.

Lee también: Esto debe evitar en la 'Fiesta de la Luz'

Llegar a San Francisco es un sacrificio para los claustrofóbicos. Pero su show vale la pena. Es la plaza más grande del Centro, por lo que el tumulto que caminó de la Plaza Grande hasta allí se dispersa.

Los nevados ecuatorianos, la historia de Cantuña con los diablos construyendo el edificio, los sacerdotes, los jardines interiores, Quito, su gente, sus protagonistas, sus rostros, sus indígenas. Todo eso en un solo espectáculo, que se ganó el reconocimiento del público.

Santo Domingo fuera de serie

El tercer mapping es el de Santo Domingo. Es el más corto, pero el más animado y psicodélico. No basta con verlo una vez para entender su mensaje.

La historia de América Latina contada en la cara frontal de la iglesia dominicana. Indígenas selváticos, el simbólico jaguar, monos. Ahora aparece un velero español rodeado de barcos más pequeños.

Luego, un imponente cóndor mira a la audiencia fijamente, antes de emprender su vuelo por los nevados del Ecuador. Y, de repente, hay un cambio de era.

Música electrónica, luces de neón, más monos. El ambiente se hace festivo. La música contagia y los colores de Quito empiezan a decorar las imágenes. Aún no es Fiestas de Quito, pero nos recuerda que está cerca.

Así fue el primer día. Hubo orden, ventas, música, muchas luces. El Centro Histórico como solo se encuentra cada año invita a todo aquel que se atreva a caminar y caminar, así sea en contra de su voluntad, por inercia del río humano que nunca se detiene. (I)

Elaborado por: Lautaro Andrade

Fotografías: Eduardo Navas

Te recomendamos