En un cierre de año marcado por la alta movilidad y las celebraciones, la seguridad vial en el Distrito Metropolitano de Quito (DMQ) se ha convertido en el foco de atención prioritario para las autoridades. Dennis Mosquera, coordinador general de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT), advirtió en entrevista para Noticias 7 de Ecuador TV que la capital ecuatoriana enfrenta una semana crítica, con cifras de siniestralidad que ya igualan a las del año anterior.

A pesar de que noviembre cerró con una ligera reducción en comparación con el año pasado (308 siniestros frente a los 325 de 2024), diciembre presenta un desafío mayor debido a las fiestas, novenas y el incremento del contacto social. Según las cifras oficiales, hasta el momento se registran 327 fallecidos en 2025, apenas un deceso más que en el mismo periodo de 2024, lo que mantiene a las autoridades en máxima alerta para la última semana del año.

La AMT ha identificado que el exceso de velocidad y el consumo de alcohol son los principales detonantes de tragedias viales. Bajo el lema "La velocidad mata", la institución promueve que los conductores no superen los 50 km/h en zonas urbanas.

"La seguridad vial no es una carrera de resultados inmediatos; es un proceso diario de cambio de comportamiento", señaló Mosquera. Para ello, la AMT implementa estrategias de "bajo costo pero alto impacto", como:

  • Dispositivos de tráfico (conos y jerseys): Colocados en puntos negros de alta siniestralidad (como la Av. Simón Bolívar y la Av. Mariscal Sucre) para obligar a los conductores a reducir la velocidad.
  • Campaña "Tú Decides": Un enfoque de concienciación donde se exhiben carrozas fúnebres y ambulancias en los operativos para que el usuario visualice las posibles consecuencias de sus actos.
  • Radares educativos: Ante las restricciones legales para sancionar con radares, la AMT busca usarlos de forma preventiva para alertar a los conductores.

Uno de los puntos más estrictos es el control de alcoholemia. Mosquera recordó que las sanciones son severas y dependen del nivel de alcohol en la sangre:

  • Transporte público: Tolerancia mínima (0.1 g/l ya es causal de sanción).
  • Vehículos particulares: El límite es 0.3 g/l. Superar este nivel puede acarrear multas de un salario básico, reducción de puntos y hasta 30 días de prisión si se exceden los 1.2 g/l.

La institución realiza un promedio de ocho a diez operativos diarios, intensificándose en las madrugadas de viernes, sábado y domingo. Estos controles se apoyan en tecnología de monitoreo por cámaras, lo que permitió recientemente la detención de un conductor de un tráiler que circulaba en estado de embriaguez extrema (1.7 g/l).

Ante la presencia de conductores imprudentes, la recomendación de la autoridad es clara: manejar a la defensiva. Incluso si un ciudadano cumple todas las normas, reducir la velocidad y mantenerse alerta al entorno son las mejores herramientas para no convertirse en una "víctima colateral" de la irresponsabilidad ajena.

Con el objetivo de alcanzar la "Visión Cero" (cero muertes en las vías), la AMT mantendrá su despliegue operativo hasta el último minuto del año, recordando a la ciudadanía que, en la vía, cada vida cuenta.

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