Entrevistas
Entre la legalidad y el "Juego Sucio": El desafío de las apuestas deportivas en Ecuador
El fútbol ecuatoriano se encuentra en una encrucijada. Tras la difusión de la serie investigativa "Juego Sucio", se han puesto bajo la lupa las estructuras de apuestas clandestinas y el amaño de partidos. En este contexto, Liliana Zuluaga, CEO de Ecuabet, defendió, en entrevista, la legitimidad de las casas de pronósticos locales frente a las redes transnacionales de crimen organizado.
Según datos presentados en un episodio de “Juego sucio”, el amaño de partidos no solo busca definir un ganador o perdedor, sino que se infiltra en eventos específicos como el número de córners, tarjetas o goles en tiempos determinados. Francisco Egas, presidente de la FEF, reveló que se estima que se mueven entre USD 5 y 6 millones en apuestas mundiales por un solo partido de la Serie B ecuatoriana.
Zuluaga explicó que las mafias internacionales suelen captar a jugadores de la Serie B debido a su vulnerabilidad económica, especialmente en clubes con crisis financieras que no cumplen con el pago de salarios.
La CEO de Ecuabet enfatizó la importancia de diferenciar entre las empresas que operan bajo estándares de integridad y las plataformas ilegales. Además señalo que uno de los puntos críticos es la falta de herramientas jurídicas para sancionar estos actos. Actualmente, el amaño de partidos solo conlleva sanciones disciplinarias deportivas (como las aplicadas a 20 jugadores de la Serie B), pero no constituye un delito en el Código Orgánico Integral Penal (COIP).
"Es necesario que el amaño de partidos y la manipulación de competencias sea tipificado como un delito penal en Ecuador", afirmó Zuluaga, mencionando que en otras jurisdicciones existen penas de hasta 6 años de cárcel.
Ante los cuestionamientos por el posible conflicto de intereses de que las casas de apuestas patrocinen a los mismos equipos en los que se apuesta, Zuluaga defendió el rol de su industria como un motor económico. Aseguró que Ecuabet ha invertido cerca de USD 30 millones en la economía nacional, apoyando no solo a la selección absoluta, sino también al fútbol femenino y los torneos de ascenso.
Finalmente, la directiva instó a los usuarios a informarse y utilizar plataformas certificadas, mientras que las autoridades trabajan en el reglamento de la nueva Ley del Deporte para establecer un control más estricto sobre el sector.
El fútbol ecuatoriano se encuentra en una encrucijada. Tras la difusión de la serie investigativa "Juego Sucio", se han puesto bajo la lupa las estructuras de apuestas clandestinas y el amaño de partidos. En este contexto, Liliana Zuluaga, CEO de Ecuabet, defendió, en entrevista, la legitimidad de las casas de pronósticos locales frente a las redes transnacionales de crimen organizado.
Según datos presentados en un episodio de “Juego sucio”, el amaño de partidos no solo busca definir un ganador o perdedor, sino que se infiltra en eventos específicos como el número de córners, tarjetas o goles en tiempos determinados. Francisco Egas, presidente de la FEF, reveló que se estima que se mueven entre USD 5 y 6 millones en apuestas mundiales por un solo partido de la Serie B ecuatoriana.
Zuluaga explicó que las mafias internacionales suelen captar a jugadores de la Serie B debido a su vulnerabilidad económica, especialmente en clubes con crisis financieras que no cumplen con el pago de salarios.
La CEO de Ecuabet enfatizó la importancia de diferenciar entre las empresas que operan bajo estándares de integridad y las plataformas ilegales. Además señalo que uno de los puntos críticos es la falta de herramientas jurídicas para sancionar estos actos. Actualmente, el amaño de partidos solo conlleva sanciones disciplinarias deportivas (como las aplicadas a 20 jugadores de la Serie B), pero no constituye un delito en el Código Orgánico Integral Penal (COIP).
"Es necesario que el amaño de partidos y la manipulación de competencias sea tipificado como un delito penal en Ecuador", afirmó Zuluaga, mencionando que en otras jurisdicciones existen penas de hasta 6 años de cárcel.
Ante los cuestionamientos por el posible conflicto de intereses de que las casas de apuestas patrocinen a los mismos equipos en los que se apuesta, Zuluaga defendió el rol de su industria como un motor económico. Aseguró que Ecuabet ha invertido cerca de USD 30 millones en la economía nacional, apoyando no solo a la selección absoluta, sino también al fútbol femenino y los torneos de ascenso.
Finalmente, la directiva instó a los usuarios a informarse y utilizar plataformas certificadas, mientras que las autoridades trabajan en el reglamento de la nueva Ley del Deporte para establecer un control más estricto sobre el sector.